Ideario

A quienes tienen en sus manos la responsabilidad de dirigir se les quiere ofrecer la posibilidad de ampliar capacidades y renovar actitudes.

Empresa&Humanidades tiene un modo propio de colaborar con las personas y las entidades que se acercan a nuestras actividades. Éste es un modo que nos diferencia de los estilos de otras organizaciones: es nuestra cultura corporativa.

Esta cultura propia de E&H tiene unas propiedades: se centra en la persona, requiere un perfil intelectual de afinidad con las humanidades, consiste en siempre estar aprendiendo de todos y enseñando a todos, se basa en la amistad y en la confianza, en la sinceridad, en el amor a la libertad y a la verdad, en respetar a las personas, en buscar ante todo lo que les beneficia a corto y largo plazo.

Esta mentalidad y todos los principios que inspiran el quehacer cotidiano y la cultura corporativa de nuestra organización son transversales, porque afecta a todo lo que hacemos. Es un trabajo de irradiación donde todos nuestros valores se entrelazan, de modo que al entender y vivir alguna de estas facetas de nuestra cultura corporativa, entendemos y mejoramos en todas las demás. Por eso la formación humana y espiritual es el remedio para las grandes carencias, sobre todo para la falta de tiempo.

Nadie en su sano juicio emprende un largo viaje sin gasolina, con el pretexto de que no tiene tiempo para repostar. Nadie en su sano juicio emprende un negocio sin el equipo humano adecuado o preparado, coherente con la estrategia que se propone.

Los buenos directivos son los que han aprendido a gestionar las personas sin manipularlas. Los que han aprendido a tejer este complejo tapiz: pensar, ir a lo esencial, estudiar, idear su estrategia, decidir de acuerdo con ella, comunicarla a sus colaboradores, lograr que estos la hagan suya y la pongan en práctica.

Un directivo eficaz no piensa que no podrá motivar, movilizar y hacer hacer hasta que tenga tiempo. Eso es un suicidio empresarial. Los líderes reales han aprendido a sacar tiempo para lo prioritario. Saben perfectamente que lo primero es la propia formación, que capacita para saber movilizar toda su organización.

En cualquier sector, acaba siendo líder el que está lo suficientemente formado como para dedicar el tiempo y el esfuerzo necesarios para producir bienes y servicios excepcionales.